Galindo convierte vencimientos, gastos e intervenciones dispersos en una sola historia, siempre a mano.
Cada intervención, cada factura, cada kilómetro recorrido —
se convierten en recuerdos dispersos, difíciles de encontrar.
Luego, alguien empieza a llevar la cuenta.
Cada pieza vuelve a su sitio.
Tipo, marca, modelo, kilómetros actuales. Bastan pocos campos para empezar — el resto lo construye el uso.
Impuesto, seguro, ITV, revisión: avisos antes de que venzan, no después.
Gasto previsto frente a imprevisto, evolución en el tiempo, coste real por kilómetro.
Fecha, importe, taller, tipo de intervención: extraídos automáticamente de la foto y listos para confirmar con un toque. Se acabaron los formularios a mano después de cada intervención.
Cuánto del gasto era previsible y cuánto no. Si el coste sube año tras año. Cuánto te costará de verdad el próximo año, en relación con el valor del vehículo. Datos que una lista cronológica no te muestra por sí sola.
Galindo no es un registro. Es la memoria de tu coche — la que nadie, ni siquiera tú, consigue recordar solo.